
Finalmente los Angeles Lakers lograron revalidar su título como campeones de la NBA tras derrotar en una apasionante final, en el séptimo juego a los Boston Celtics, que fueron más que un digno rival, que estuvieron a punto de amargarle la fiesta a los angelinos.
De todas formas los dirigidos por Phil Jackson fueron los justos campeones, gracias a sus grandes individualidades y al buen manejo de la plantilla por parte de su entrenador, se podría decir que esas fueron las dos grandes claves del segundo equipo con más títulos en la historia de la NBA.
Kobe Bryant y Pau Gasol fueron sus dos grandes estandartes, el primero fue considerado el MVP de las finales y de la temporada en general, el otro fue el mejor pívot de la liga, y el corazón del equipo en los momentos más difíciles, como en los últimos minutos de la séptima final frente a los Celtics.






