
Uno de los momentos más gratificantes para cualquier jugador, dentro de un partido, es lograr realizar una clavada, más aun si esto incluye hacer a un lado y ganarle mediante el poderío físico a un defensa. Pero que pasa cuando se está del otro lado, cuando se es el defensa que se ve superado. Puede ser realmente humillante ¿cierto?.
Esto le ocurrió al escolta de los San Antonio Spurs, Gary Neal, en un partido de la temporada regular frente a Denver Nuggets, el pasado 16 de diciembre, en el Pepsi Center.






