
Si hiciéramos el intento de elegir cuál fue el mejor jugador de baloncesto de la historia de seguro caeríamos en una discusión eterna, donde sería muy difícil lograr algún tipo de consenso, serían varios los nombres que se podrían llegar a manejar y todos ellos con credenciales de sobra para quedarse con tal galardón.
De todas formas, más allá de cualquier polémica, de seguro no podría faltar el nombre de Kareem Abdul-Jabbar, o también conocido como Lewis Alcindor antes de cambiar su religión al Islam en el año 1971. Dueño de todos los récords, máximo anotador de la historia de la NBA, más veces seleccionado como MVP de la temporada y ser el jugador que más veces disputó el All Star Game (19 oportunidades).
Dividió su carrera entre los Milwaukee Bucks y los Angeles Lakers, en este último equipo fue donde alcanzó su mejor forma. Se dio el gusto de ganar el Anillo de Campeón de la NBA en seis oportunidades y ser el máximo anotador y MVP de las finales en dos oportunidades.






