
Estados Unidos se consagró campeón del Mundial de Turquía tras derrotar en la final al dueño de casa. El marcador final fue de 81-64 a favor de los norteamericanos, que de esta forma recuperaron luego de 16 años el primer lugar en el Mundo.
La mejor figura del encuentro y tal vez del torneo fue Kevin Durant, el jugador que defiende a los Oklahoma Thunder. Durant anotó en la gran final nada más y nada menos que 28 puntos, sin haber anotado ni un solo punto en el último cuarto. El jugador terminó confirmando su condición de líder de este grupo, pese a que en lo previo negaba tal responsabilidad.
Sin dudas los Estados Unidos fueron el mejor equipo del torneo de principio a fin, y casi en ningún momento se dudó de su claro favoritismo para quedarse con el oro. En la final, si bien Turquía luchó con lo que pudo, no fue rival para los norteamericanos.






