Kevin Garnett es el clásico ejemplo del jugador que es amado por sus fans, pero odiado por los seguidores de los demás equipos. Su estilo de juego no es precisamente el más limpio de las duelas, aunque irónicamente, el se define a sí mismo como un jugador limpio.
“Estoy lejos de ser sucio, ser sucio es como odiar, yo no uso esas palabras. Soy competitivo y juego fuerte, pero no me llamaría a mi mismo sucio“.
Fueron las palabras que dio Garnett al Boston Globe.
(more…)






