
Cada buen deportista tiene su secreto para el éxito. La clásica tríada de buen entrenamiento, buen descanso y buena alimentación no siempre es la regla, y hay quienes prefieren descomprimir la presión de tantos sacrificios obteniendo aceptables resultados.
Tal es el caso de Andre Miller. El base de los Portland Trail Blazers se mantiene impecable a pesar de 34 años. Miller alcanzó la marca de jugar 624 partidos en forma consecutiva sin padecer de lesiones o afecciones físicas que le impidieran estar dentro del rectángulo de juego. Por esto se ganó el apodo en la NBA de “Iron Man”.
Cuando le preguntaron al jugador acerca de cuál era el secreto de tantos años de continuidad, Miller respondió que duerme de dos a tres horas antes de los partidos, y en cuanto a su dieta fue contundente: “no hago ningún régimen. Es más, mi dieta no es nada sana”.






