
Como muchas veces sucede cuando aparece un joven talento, la prensa y la afición comienzan a proyectar a pasos agigantados el futuro del propio jugador, provocando muchas veces la frustración del mismo al ver que tales proyecciones y expectativas depositadas en él no se cumplen de inmediato.
Tal es el caso de lo que está sucediendo con Ricky Rubio. El base del Barcelona y la selección española está atravesando un bajón lógico de un joven que está en progreso, pero las expectativas puestas en él desde el comienzo, hacen que el jugador este sintiendo un poco la presión del momento.
Quien salió a defenderlo públicamente fue el entrenador español Sergio Scariolo, que manifestó lo siguiente: “el baloncesto español ha tenido prisas con Ricky. Lo veíamos como el base titular de un equipo NBA sin haber jugado la Euroliga. Independientemente del talento hay etapas que se deben cubrir. No conozco a nadie que no combine progresión y tropiezo”.






