
Grandes basquetbolistas han pasado por la historia de la NBA dejando legados llenos de éxito y buenos resultados. Toda una década entera, las luces se las llevó Kobe Bryant, cuando este comenzó a mostrar signos de cansancio, el trono pasó a Lebron James, pero hay un jugador que sin duda alguna, está llamado a ser el mejor jugador en un futuro no muy lejano, me refiero al ala-pivot de Los Angeles Clippers, Blake Griffin.
En la temporada 2010-2011 promedió 22.5 puntos por partido, una cantidad extraordinaria, aunque es lo menos que se le puede exigir a un jugador que por su posición se la pasa moviéndose en la pintura, sin embargo, su promedio de rebotes es de igual forma avasallador, pues promedió 12.1 rebotes por partido. Si hacemos memoria, el promedio histórico de Dennis Rodman, conocido por ser el mejor reboteador en la NBA ronda el promedio de doce, por lo cual hace magistral el promedio de Griffin, más aun considerando que fue su temporada debut.






