
En el mundo del deporte podemos encontrar toda clase de jugadores, los hay ganadores, los hay mediocres, los hay egocéntricos, existen aquellos que no pueden tocar una la pintura si no cometen un número exagerado de faltas.
Pero hay un tipo en especial de jugadores, que sin importar las condiciones técnicas o atléticas que tengan, siempre resultarán chocantes para cualquier aficionado, me refiero a los jugadores que gastan la mayoría de sus energías en reclamar a los árbitros y pedir falta en cada jugada.
El equipo de Atlanta Hawks, tiene entre sus filas el clásico ejemplar de este tan poco querido estereotipo, Josh Smith.






