
David Robinson fue sin duda uno de los mejores pivot que se ha visto en las últimas décadas en la NBA. Un verdadero ejemplo de deportista dentro y fuera del rectángulo de juego, un ganador nato, un líder capaz de ponerse su equipo al hombro y llevarlo a la victoria.
Debutó en la NBA en la temporada 89/90. San Antonio Spurs fue su casa durante toda su carrera. Con solo dos temporadas a cuestas fue seleccionado para integrar el “Dream Team” que obtuvo el Oro en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992, y luego repetir el plato en los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996.
Con los San Antonio Spurs se dio el lujo de ganar dos anillos de Campeón, el primero en la temporada 98/99, donde Robinson tuvo un papel crucial junto con el novato Tim Duncan. El segundo título llegó en el año de su retiro, el 2003, dándose el lujo de poder decir “adiós” con el anillo de campeón.






