
En la temporada pasada en la NBA, los Lakers fueron capaces de dominar la liga, tanto que terminaron siendo campeones basados en el poderío del líder y jugador franquicia del equipo, Kobe Bryant, y del respaldo que le otorgaba contar con compañeros de buen calibre como Gasol y Odom.
Ese mismo equipo, con el mismo entrenador (Phil Jackson) fue recientemente apabullado en semifinales de conferencia por los Mavericks de Dallas, perdieron la serie en cuatro juegos seguidos, como se dice en el mundo del basquetbol, fueron barridos.
Un equipo desconcentrado, incapaz de defender y mantener cualquier marcador, un Bryant fallando las jugadas importantes, un Gasol lento y tibio a la hora de defender y un Odom que mostró esfuerzo faltante de esa pizca de talento, fue lo que pudimos apreciar en el último partido de la carrera de Phil Jackson.






